El proyecto LIFE cerceta pardilla censa al menos 172 parejas reproductoras y 3.670 hectáreas de humedal restauradas
El proyecto LIFE cerceta pardilla censa al menos 172 parejas reproductoras y 3.670 hectáreas de humedal restauradas
El proyecto LIFE cerceta pardilla, enfocado en recuperar esta especie en peligro de extinción y restaurar su hábitat –los humedales–, finaliza el próximo 31 de marzo con al menos 172 parejas reproductoras y 3.670 hectáreas (ha) de humedales restauradas en la Comunidad Valenciana, Andalucía y la Región de Murcia.
Así lo ha avanzado este martes el subdirector de Biodiversidad y Cambio Climático de la Fundación Biodiversidad, Ignacio Torres Ruiz-Huerta, aunque desde el organismo han especificado que la cifra de 172 parejas data de 2025 ya que «hasta que no acaba el año no se hace el censo».
Aún así, estos números ya permiten señalar que se han cumplido con los objetivos del proyecto, cuyas actuaciones se pusieron en marcha el 1 de enero de 2021 y que han contado con un presupuesto total de siete millones de euros: conseguir al menos 125 parejas reproductoras y 3.000 ha de humedales restauradas.
La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), María Jesús Rodríguez de Sancho, ha indicado que si bien la cerceta pardilla sigue estando en peligro de extinción, los resultados de este proyecto son «prometedores».
«Si se siguen (las buenas prácticas que se han puesto en marcha) y además éstas se apoyan con la reintroducción gracias a la cría ex situ que han desarrollado los científicos del CSIC (…) pues tenemos un futuro esperanzador», ha señalado.
A pesar de ello, ha subrayado que «la condición sin equa non para que la especie pueda sobrevivir» es que se conserven los humedales en los que crían en buenas condiciones.
«EL PATO MÁS AMENAZADO DE TODA EUROPA»
La cerceta pardilla es una especie de comportamiento nómada. Tiene tendencia a desplazarse hacia el norte de África durante el invierno y hacia España en la temporada reproductora. Al margen de ello, también realiza desplazamientos oportunistas en cualquier época del año, seleccionando los humedales que tienen las condiciones más adecuadas para sus necesidades.
Hasta mediados del siglo XX, se trataba de una especie abundante en los humedales costeros mediterráneos. Sin embargo, actualmente es considerado como «el pato más amenazado de Europa» con «entre 15.000 y 65.000» individuos en todo el planeta. En todo el continente, su área de distribución está limitada a las poblaciones españolas y a una reducida población en Sicilia.
De acuerdo con Transición Ecológica, del que depende la Fundación Biodiversidad, las principales causas de su declive son la pérdida y la degradación de los humedales en los que habita, la caza accidental y el furtivismo, la presión que ejercen sus depredadores, las interacciones con especies exóticas invasoras y las enfermedades.
En España, ha pasado en pocas décadas a perder más del 90% de su población. Desde el 2018 está catalogada como especie en peligro de extinción. Para tratar de frenar estas amenazas y revertir el riesgo de desaparición de la especie, el LIFE Cerceta Pardilla ha puesto en marcha actuaciones de investigación, conservación, gobernanza y sensibilización.
Entre otras cosas, el subdirector de Biodiversidad y Cambio Climático de la Fundación Biodiversidad, Ignacio Torres Ruiz-Huerta, ha destacado que el programa ha permitido la liberación de 3.700 cercetas pardillas criadas en cautividad.
Además, se han realizado estudios genéticos; se ha llevado a cabo un seguimiento de la especie, por ejemplo marcando 165 individuos con GPS; y se han creado organismos como la Mesa Técnica de Lucha contra la Caza Furtiva en el Bajo Guadalquivir. En total, se han alcanzado además «190.000 personas» en el marco de las actividades de sensibilización del proyecto.
EL PROGRAMA LIFE ES «MUY NECESARIO»
ONG como WWF han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que el LIFE desaparezca después de que no se haya incluido en el borrador de los presupuestos de la UE. Preguntada al respecto, la directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación de Transición Ecológica, María Jesús Rodríguez de Sancho, ha recalcado que la posición de España es defender este programa de ayudas «en todos los foros y ante todas las personas».
De hecho, ha explicado que durante la reciente visita a España de la comisaria europea de medioambiente, resiliencia hídrica y economía circular competitiva, Jessika Roswall, le transmitieron la «importancia» que tienen el LIFE para la conservación de la naturaleza y «la necesidad de que siga funcionando».
Además de apoyar la continuidad del Programa LIFE, ha añadido que España defiende que tiene que haber «un porcentaje fijo» destinado a la conservación y la restauración de la biodiversidad en el marco financiero plurianual de la UE. Por esta parte, ha hecho referencia al Reglamento europeo de Restauración de la Naturaleza que implica a nivel nacional la creación de un Plan Nacional de Restauración.
UN «PROYECTO DE ÉXITO» DE COLABORACIÓN
La vicepresidenta tercera y ministra del ramo, Sara Aagesen, ha destacado a través de un vídeo que la recuperación de la cerceta pardilla «demuestra que la colaboración entre administraciones, científicos y ciudadanía da sus frutos». «Sólo sumando esfuerzos podremos proteger la vida y construir un futuro más sostenible», ha recalcado.
Por su parte, el director general de Patrimonio Natural de la Generalitat Valenciana, Luis Gomis, ha explicado que el gobierno autonómico ha participado en dos centros de cría de la cerceta pardilla, uno en La Granja de El Saler (Valencia) y otro en Santa Faz (Alicante). «Comentar que vamos a seguir protegiendo a la especie, criándola y dedicando todos los esfuerzos que podamos para continuar con su recuperación», ha recalcado.
Además, la secretaria de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática de la Región de Murcia, María Cruz Ferreira, ha señalado que este es un «proyecto de éxito» de colaboración. Asimismo, ha transmitido su esperanza de que el Programa LIFE «siga ejerciendo la labor para la que fue creado».
SIETE PAREJAS REPRODUCTORAS EN UN ANTIGUO COTO DE CAZA
Uno de los proyectos que se ha llevado a cabo en el marco del LIFE Cerceta Pardilla ha sido la compra de la finca de La Raja-El Espigar –que va a pasar a llamarse ‘Lagunas de la Raja–, en el Parque Natural El Hondo (Elche). En total, mide 141 hectáreas (ha) y ha sido adquirida entre 2021 y 2024 por secciones por ANSE, SEO/BirdLife y la Conferencia Hidrográfica del Segura (CHS).
A principios del siglo XX, la finca funcionaba como una gran balsa de riego. Tras unas décadas dividida en tablas agrícolas, su cultivo fue abandonado en los 80 por la elevada salinidad del suelo. Tras eso, pasó a gestionarse como coto de caza invernal de aves acuáticas y se segregó en dos parcelas: la Raja y La Raja Chica (o El Espigar).
Según se señala desde el Parque, «las fincas experimentaron un progresivo abandono de las tareas de mantenimiento, lo que ocasionó una pérdida gradual de biodiversidad y de los hábitats favorables para la cría de anátidas». Para cumplir con los requisitos del programa LIFE, cuando se adquirió la finca se pidió a la Generalitat que lo retirara del listado de cotos.
Al margen de la prohibición de la actividad cinegética y con motivo del LIFE, también se ha trabajado en la circulación del agua para impedir el surgimiento de problemas como el botulismo a través de acciones como la retirada del carrizo. Además, se vigila la calidad del agua con sondas que ha puesto la CHS.
Gracias a ello, se ha conseguido entre otras cosas liberar 94 ejemplares criados en esta finca en Sicilia. Además, de cero parejas reproductoras se ha pasado a siete, según las cifras de 2025.
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