El PSN de Pamplona propone regular la suelta de perros en «espacios y horarios concretos»
El PSN de Pamplona propone regular la suelta de perros en «espacios y horarios concretos»
El grupo municipal del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona ha propuesto regular la suelta de perros en «espacios y horarios concretos» de la ciudad como una medida «equilibrada, proporcionada y adaptada a la realidad, con el objetivo de garantizar una convivencia adecuada en el uso compartido del espacio público».
En un comunicado, desde el grupo socialista han indicado que «Pamplona es una ciudad diversa y viva, en la que conviven distintos usos, sensibilidades y realidades sociales», y han subrayado que «la convivencia entre personas con animales de compañía y el resto de la ciudadanía requiere normas claras que aporten seguridad y eviten conflictos innecesarios».
Los socialistas han remarcado que «cada vez más ciudades apuestan por modelos ‘pet friendly’, entendiendo que integrar de forma ordenada y responsable la presencia de animales de compañía mejora la calidad de vida refuerza los vínculos comunitarios y fomenta un uso más cívico del espacio público».
En este sentido, han añadido que además de las Zonas de Esparcimiento Canino «reconocidas formalmente» existen «otros espacios verdes y abiertos de la ciudad donde la suelta de perros se practica de manera habitual en determinados momentos del día, como los fosos de la Ciudadela, Aranzadi o algunas zonas de Mendillorri, sin que exista una regulación específica que ordene esta práctica».
Para la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Pamplona, Marina Curiel, la experiencia de otras ciudades demuestra que «la suelta regulada por espacios y franjas horarias es una herramienta eficaz para mejorar la convivencia vecinal, facilitar el control municipal, ofrecer seguridad jurídica a la ciudadanía y avanzar hacia un modelo de ciudad más amable, inclusiva y responsable con los animales».
Por último, el PSN de Pamplona defiende que esta regulación «debe concebirse como un proceso abierto y flexible», que «permita ajustar o ampliar los espacios en función de la experiencia y del impacto real en la convivencia, siempre desde el diálogo con el vecindario y los colectivos implicados».
