Estenosis ureterales múltiples causadas por metástasis de un carcinoma mamario anaplásico

Por Gómez-Ullate Domínguez, C.; Salgüero Fernández, R.; Hidalgo Arroyo, B.; Carazo Sebastián, D.; Naranjo Freixa, C.; Godhiño, P.; Puchol, JL.; Rodríguez Piñeiro, I.

 

Introducción

Se describe el caso clínico de una hembra entera Bulldog Francés de 10 años con hidronefrosis y distensión ureteral bilateral de aparición aguda tras el celo. Desde hacía tres meses, presentaba una lesión mamaria derecha de aspecto lineal y consistencia fibrosa entre M3 y la vulva.

Las pruebas de diagnóstico por imagen (ecografía y TC) mostraban engrosamiento de aspecto fibroso de la cadena mamaria derecha, hidronefrosis, estenosis ureteral bilateral. La histología identificó un origen neoplásico común, siendo un carcinoma anaplásico grado III que afectaba a la cadena mamaria derecha y tracto genitourinario.

 

Descripción del caso clínico

Perra entera Bulldog Francés de 10 años presentaba una lesión en la cadena mamaria derecha de aspecto no inflamatorio desde hacía tres meses. Un tratamiento antibiótico y antiinflamatorio había sido pautado por un anterior veterinario sin haberse asociado a ningún cambio. Una exeresis quirúrgica de la cadena mamaria y ovariohisterectomía fue programada. Antes de la intervención se efectuaron analíticas, radiografías de tórax, electrocardiograma y ecografía abdominal que no mostraron anomalías. El animal entró en celo y se pospuso temporalmente la cirugía. Diez días después, se produjo una degradación clínica y apareció un sangrado excesivo a nivel vulvar. Se detectó azotemia, infección de orina y ecográficamente, hidronefrosis ureteral bilateral. Se prescribió un tratamiento antibiótico y se derivó para la búsqueda de una obstrucción de las vías urinarias. A la admisión en nuestro centro la única anomalía clínica detectada fue una lesión mamaria lineal de aspecto fibroso entre M3 derecha y la vulva de 18 cm de longitud y 0.8 cm de ancho. La masa mamaria era dura y adherida al tejido subcutáneo y no presentaba ulceraciones, edema ni eritema. Las alteraciones analíticas más relevantes fueron azotemia (urea: 252 mg/dL, ref: 10-58 mg/dL; creatinina: 4,2 mg/dL, ref: 0,3-1,5 mg/dL) e hiperfosfatemia.

El TC con inyección de producto de contraste yodado en las pelvis renales reveló hidronefrosis severa con hidrouréteres hasta la unión ureterovesical y signos de inflamación uterina con origen fibrótico o neoplásico (carcinoma principalmente) y engrosamiento cadena mamaria izquierda, posiblemente de origen tumoral. No se administró contraste intravenoso por la azotemia existente. No se dectactorin imágenes compatibles con metástasis pulmonares. Los diagnósticos diferenciales contemplados incluían origen neoplásico común o independiente de la masa mamaria y la afectación genitourinaria u origen inflamatorio/infeccioso.

El tratamiento quirúrgico consistió en ovariohisterectomía, mastectomía, resección de la parte caudal del uréter izquierdo y reimplantación en la vejiga y resección del uréter derecho con colocación de SUB (Subcutaneous Ureteral Bypass). Las muestras fueron enviadas a un laboratorio externo para su estudio anatomopatológico.

El paciente fue eutanasiado a las 72 horas por complicaciones post-quirúrgicas. La histología del tejido mamario, ganglio inguinal, útero, ovarios, uréter y vejiga fueron compatibles con un carcinoma anaplásico de grado III.

 

Discusión y conclusiones

Los carcinomas anaplásicos son tumores mamarios epiteliales muy agresivos por su evolución rápida y alto potencial metastático3,4. En este caso, la lesión mamaria apareció varios meses antes que el resto del cuadro clínico por lo que se sospecha que fue la lesión primitiva, en el momento del diagnóstico había una infiltración masiva de todo el aparato reproductor y urinario analizado. Las metástasis en el tracto genitourinario han sido descritas en los carcinomas inflamatorios1,3,5. En un estudio se encontró que un 18% de los animales que padecían esta enfermedad presentaban metástasis en la vejiga y un 10% en el tracto genital1. En el mismo estudio, ningún carcinoma no inflamatorio mestastatizó al aparato reproductor, pero el 71% de los carcinomas anaplásicos fueron clasificados como inflamatorios1. El diagnóstico de carcinoma inflamatorio se basa en las características histológicas y clínicas (edema, inflamación, eritema), que no estuvieron presentes en el caso descrito en ningún momento del curso clínico1,4,5, por lo que el carcinoma detallado en este caso no se consideró de tipo inflamatorio.

 

Bibliografía

1. Clemente M, Pérez-Alenza MD, Peña L. Metastasis of Canine Inflammatory versus Non-Inflammatory Mammary Tumours. J. Comp. Path. 2010, Vol. 143, 157e163.

2. Peña L, Gama A, Goldschmidt MH, Abadie J, Benazzi C, Castagnaro M et al. Canine Mammary Tumors: A Review and Consensus of Standard Guidelines on Epithelial and Myoepithelial Phenotype Markers, HER2, and Hormone Receptor Assessment Using Immunohistochemistry. Veterinary Pathology 2014, Vol 51(1) 127-145.

3. Goldschmidt M, Peña L, Rasotto R and Zappulli V. Classification and Grading of Canine Mammary Tumors. Veterinary Pathology 48(1) 117-131.

4. Kim JH, Im KS, Kim NH, Doster AR, Sur JH. Inflammatory mammary carcinoma with metastasis to the brain and distant organs in a spayed Shih Tzu dog. Journal of Veterinary Diagnostic Investigation 23(5) 1079–1082.

5. Salas Y, Márquez A, Díaz D, Romero L. Epidemiological study of mammary tumors in female dogs diagnosed during the period 2002-2012: A growing animal health problem. PLoS ONE 10(5): e0127381. doi:10.1371/journal.pone.0127381

 

Publicado en la revista Centro Veterinario