La CIG achaca la muerte de un veterinario en Lugo a “las deficientes condiciones de seguridad” encomendadas por la Xunta

  • CSIF va a presentar una denuncia ante Inspección de Trabajo para que prohiba que los veterinarios vayan solos a sanear vacas

 

La Confederación Intersindical Galega (CIG) ha achacado la muerte de un veterinario en As Nogais (Lugo) a las “deficientes condiciones seguridad y salud” encomendadas por la Consellería de Medio Rural a una empresa.

En concreto, el sindicato se ha referido al hombre que en la pasada jornada se encontraba haciendo tareas de saneamiento en la zona de Chan de Vilar y que fue golpeado por el cuerno de una vaca cuando la estaba atendiendo. El hombre de 43 años trabajaba para Tragsa, la empresa pública que gestiona estas labores.

Ante estos hechos, no solo se ha pronunciado la CIG, que denuncia las “condiciones laborales y la presión que ejerce” dicha empresa, sino que también CSIF considera que este suceso “ha vuelto a poner de manifiesto las inhumanas condiciones en las que trabaja este gremio de la empresa pública”.

Las fuerzas sindicales han puesto sobre la mesa las “jornadas maratonianas, los lotes semanales de número de reses a sanear imposibles de sacar adelante en condiciones seguras o la obligación de realizar el trabajo por una sola persona”.

ANTES TRABAJABAN DOS PERSONAS

La CIG asegura que hace tiempo este trabajo era realizado por dos personas pero que esto cambió para “ahorrar costes”. En este sentido, CSIF pide que la muerte del veterinario suponga “un antes y un después” en la gestión del trabajo de estos profesionales, ya que “si hubiese ido acompañado sería más difícil que hubiera pasado porque no tienes que hacer todo el trabajo tú solo”.

Por este motivo, CSIF va a presentar una denuncia ante Inspección de Trabajo para que prohiba que los veterinarios vayan solos en la campaña de saneamiento en las que tienen que hacer la prueba de la tuberculina a las vacas.

El mismo sindicato ha denunciado que bajo las condiciones actuales se han visto obligados a “ir a sanear una vaca cada tres minutos y, para mayor rentabilidad”, los mandan “solos en vez de ir con un equipo de trabajo en el que el compañero es como tu salvavidas: tú le proteges a él y él te protege a ti”.

Para la CIG, “estas son las consecuencias criminales de forzar unas condiciones laborales extremas en un ámbito con una exposición tan elevada a los riesgos laborales” y además creen que la Xunta “es plena conocedora” de este tipo de situaciones, que han tachado de “intolerables”.

ESTADO DE ALARMA

Por otra parte, CSIF también ha señalado que durante el estado de alarma tampoco se han cumplido con las medidas de seguridad que demandaba la situación de crisis sanitaria.

Según ellos, la empresa no facilitó mascarillas FP2 reglamentarias a los veterinarios para ejercer un trabajo que ha resultado fundamental durante la pandemia.