Perspectivas antropológicas sobre las prácticas antimicrobianas de los animales de compañía

La resistencia a los antimicrobianos es un problema de salud mundial de alta prioridad con una relevancia significativa para la medicina veterinaria. Aunque los veterinarios de animales de compañía recetan antibióticos de forma rutinaria, los esfuerzos para comprender las prácticas de dispensación de antimicrobianos, así como las actitudes, los comportamientos y los factores institucionales que rodean estas prácticas, son poco conocidos.

Este estudio, que analizó más de 460.000 eventos de dispensación de antimicrobianos en perros en todo el Reino Unido, proporciona una perspectiva antropológica no veterinaria que destaca el conocimiento y los comportamientos relacionados con la dispensación de antimicrobianos que se pueden dar por sentados, rompiendo a los médicos con enfoques aislados de tratamiento con antibióticos.

El estudio encontró que los médicos en el Reino Unido no estaban familiarizados con el término “Antimicrobianos de máxima prioridad críticamente importantes” (HPCIA), que es utilizado por la Organización Mundial de la Salud para describir los antimicrobianos que son de importancia crítica en la medicina humana (incluidas las fluoroquinolonas, quinolonas, tercero). -generación y cefalosporinas superiores, macrólidos y cetólidos, glicopéptidos y polimixinas).1 Además, aunque los médicos suelen participar en la dispensación de antimicrobianos, pueden estar menos involucrados en la conversación general sobre salud pública.

El estudio observó una mayor probabilidad de prescribir HPCIA (por ejemplo, cefovecina, una cefalosporina de acción prolongada de tercera generación) a perros de razas pequeñas, ya que estos perros requieren una dosis más baja, lo que podría tener un costo menos prohibitivo. El estudio también señaló que los médicos más jóvenes tendían a defender el uso prudente de antibióticos, pero no sentían que pudieran desafiar a sus colegas, en parte debido a su posición relativa en la clínica.

Aunque el estudio incluyó métodos cuantitativos y cualitativos sólidos y el uso apropiado de estadísticas, algunas inferencias pueden no ser significativas en la práctica. Por ejemplo, el estudio mostró una mayor proporción de probabilidades de administrar HPCIA a pacientes de edad avanzada. Sin embargo, debido a que estos intervalos se dividieron en intervalos de edad de ~ 4 años (es decir, <1,5 años de edad, 1,5-4,3 años de edad, 4,3-8,2 años de edad y> 8,2 años de edad), el estudio hizo poco para significan asociaciones entre grupos de edad más significativos (por ejemplo, recién nacidos, jóvenes, ancianos). El estudio tampoco pudo aislar actitudes y comportamientos a nivel clínico individual.

Se incluyó literatura importante sobre prácticas antimicrobianas en medicina veterinaria (ver Lectura sugerida). Es importante revisar dicha literatura para comprender mejor las prácticas antimicrobianas actuales para optimizar el uso de HPCIA en medicina veterinaria.

 

Perlas clave para poner en práctica:
1.- El uso de HPCIA debe reconsiderarse y limitarse en pacientes con infecciones de rutina, particularmente en pacientes de razas pequeñas, en los que una dosis más baja y el costo posterior pueden parecer beneficiosos.

2.- Es importante educar a los dueños de mascotas con respecto al problema actual de salud pública de la resistencia a los antimicrobianos, incluidas las consecuencias del uso incontrolado e inadecuado de antibióticos. Cualquier ciclo de antibióticos debe tomarse en su totalidad, y los propietarios deben recibir asistencia (por ejemplo, ofreciendo servicios ambulatorios o domiciliarios) para garantizar el cumplimiento cuando sea posible.

3.- Los veterinarios deben realizar pruebas de cultivo y susceptibilidad y recomendar la terapia antibiótica más prudente para el paciente y el propietario. Aunque depende del veterinario dispensar antibióticos, cuando sea apropiado, los propietarios deben recibir una variedad de opciones terapéuticas antimicrobianas para que puedan tomar decisiones completamente informadas y maximizar el cumplimiento.

 

Fuente Clinician’s Brief