Tetralogíade Fallot: tratamiento y pronóstico

Novo Santamaría M., Esteve Romero P., Carmona Serrano E., Mijangos Cuesta M.

 

Introducción

La incidencia de la cardiopatía congénita en perros ha sido descrita entre el 0.68 y 0.8%1.La tetralogía de Fallot (TOF) es relativamente poco frecuente, representando aproximadamente el 1% de todos los casos de cardiopatía congénita en el perro2. Aún así, el tratamiento y pronóstico de estos pacientes es todo un reto en cardiología veterinaria.

 

Descripción del caso

Acude a consulta, un macho de raza Husky Siberiano de 8 meses de edad para valoración de opciones terapéuticas tras diagnóstico de TOF.Los propietarios describen intolerancia al ejercicio y coloración azulada de mucosas tras esfuerzos físicos. La auscultación cardiaca confirma la existencia de un soplo sistólico de grado V/ VI, con punto de máxima intensidad a nivel de base cardiaca izquierda.

Hallazgos ecocardiográficos:

• Estenosis pulmonar severa infundibular muscular con una velocidad de eyección de 5.82 m/s, equivalente a un gradiente de presión de 135,62 mmHg.

• Hipertrofia severa de la pared del ventrículo derecho debido a la sobrecarga de presión generada por la estenosis pulmonar.

• Tamaño de la cámara del ventrículo izquierdo menor, debido a una baja precarga por la disminución del volumen que fluye a través de la circulación pulmonar y por consiguiente hacia el lado izquierdo del corazón. También se observa pseudohipertrofia concéntrica de toda la pared del ventrículo izquierdo.

• Defecto del septo interventricular de tipo no restrictivo de 1.5cm de diámetro.

• Desplazamiento de la aorta a la derecha (dextroposición).

• El registro electrocardiográfico durante el examen muestra un desvío del eje cardiaco a la derecha con ondas S profundas.

Se instaura tratamiento con atenolol a 0.5mg/kg/24h.

En la analítica preoperatoria el paciente presentaba un recuento de glóbulos rojos de 7,65 M/μL, con un hematocrito de 53,7 %.

Tras valoración de opciones terapéuticas con los propietarios y pronóstico a largo plazo del paciente se decide realizar valvuloplastia con balón de la arteria pulmonar por ser una técnica menos invasiva y más accesible (tanto a nivel técnico como económico). Dicho procedimiento se realizó mediante cateterismo a través de la vena yugular derecha y se dilató con balón de 18 mm de diámetro.

Durante el procedimiento se produjeron episodios de taquicardia ventricular que fueron controlados con tratamiento antiarrítmico intravenoso con lidocaína. Tras la dilatación la velocidad del flujo a través de la arteria pulmonar fue de 4.7m/s con un gradiente de presión asociado de 82.72mmHg.

Dieciocho meses tras la valvuloplastia el paciente presenta leve intolerancia al ejercicio y no ha presentado episodios de cianosis o síncopes. Los controles del recuento de la serie roja son estables, con hematocritos no superiores al 60%.

 

Discusión

La presencia de síntomas clínicos en pacientes con TOF implica un peor pronóstico3. Los signos asociados a la hipoxemia y policitemia incrementan a medida que progresa la obstrucción del tracto de salida del ventrículo derecho y la presión del defecto del septo interventricular. La mayoría de los perros que no son sometidos a tratamientos paliativos mueren antes del primer año de vida.

En los pacientes con TOF, el éxito del procedimiento mediante valvuloplastia con balón, no debe basarse solo en la reducción del gradiente de presión a través de la arteria pulmonar sino en la mejoría de los signos clínicos y el grado de oxigenación sistémica4.

Existen otras técnicas quirúrgicas para el tratamiento de TOF como son la anastomosis de BlalockTaussing, la anastomosis de Potts o la reparación por cirugía abierta con circulación extracorpórea. Ambas anastomosis son procedimientos paliativos efectivos para reducir los síntomas de hipoperfusión pulmonar e hipoxia sistémica. La reparación quirúrgica abierta es considerada la única técnica resolutiva con buen pronóstico a largo plazo en niños con TOF 5.

 

Conclusión

La valvuloplastia con balón es una técnica paliativa accesible en perros con TOF que mejora los signos clínicos y tiempos de supervivencia, aunque todavía se necesitan más estudios y mayor número de casos para evaluar el pronóstico a largo plazo en estos perros. Así mismo es una opción previa a técnicas más invasivas que implican un mayor riesgo de muerte perioperatoria, menor acceso a la técnica o mayor coste de la misma.

 

Bibliografía

1. Strikland, KN. Cardiopatía congénita.Tilley LP., Smith FWK Jr., Oyama MA., Sleeper MM., Manual de cardiología canina y felina. 4ª edición, Barcelona, Multimédica Ediciones Veterinarias (2009) paginas 189-209.

2. Oliveira P., Domenech O., Silva J., Vannini S., Bussadori R., Bussadori C. RetrospectiveReview of CongenitalHeartDisease in 976 Dogs, J Vet InternMed(2011) 25:477–483.

3. Ringwald RJ, Bonagura JD. Tetralogy of Fallot in the dog: clinical findings in 13 cases. J Am AnimHospAssoc( 1988)24:33-43.

4. Weder C., Ames M., Kellihan H., Bright J., Orton C.Palliative balloon dilation of pulmonic stenosis in a dog with tetralogy of Fallot, J Vet Cardiol(2016) 18:265-270.

5. Orton C., Mama K., Hellyer P., Hackett TB. Open surgical repair of tetralogy of Fallot in dogs. J Am Vet Med Assoc (2001)219:1089-1093.