Tratamiento del dolor crónico felino, ¿qué hay y qué habrá?

Los casos de dolor crónico abarcan diferentes cuadros mucho más allá de la enfermedad degenerativa articular, dolor neuropático, oncológico, orofacial, etc. Y todos ellos requieren tratamiento.

El paradigma del dolor crónico en el paciente felino está cambiando a ritmo vertiginoso en los últimos años. Hay dos puntos clave al respecto, por un lado, la mayor concienciación por parte del propietario y el veterinario respecto a la existencia y necesidad de tratar el dolor crónico y por otro lado la aparición de nuevos fármacos con mayores perfiles de seguridad para su tratamiento.

Aún nos queda una barrera importante en lo que a diagnóstico y valoración se refiere. Ya por definición, el dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable y como experiencia sensorial individual, es difícil hacer protocolos diagnósticos válidos para todos los pacientes y todos los tipos de dolor crónico. Otra dificultad añadida es la falta de comunicación verbal con el paciente y un problema añadido más, sobre todo en el caso del paciente felino, es la dificultad en cuanto a la valoración del dolor crónico se refiere, ya que no podemos basarnos en cambios fisiológicos relacionados con la activación simpática como respuesta a ese estímulo nociceptivo como podría pasar en el caso del dolor perioperatorio. En el caso del dolor crónico en el paciente felino, hay diferentes signos muy variables según el tipo de dolor crónico que padezca el paciente y que principalmente va a originar cambios comportamentales que pueden pasar inadvertidos a ojos inexpertos.

Como en cualquier otra enfermedad, la base del tratamiento será el diagnóstico y valoración de la patología por lo que visto lo comentado anteriormente, debemos aprovechar todas las herramientas a nuestra disposición, para intentar aumentar la información que nos pueda dar el propietario, visualizando videos, realizando test de valoración validados, e incluso educando al propietario para que sea nuestros ojos cuando el paciente esté en casa, ya que en el caso del dolor crónico y sobre todo en el caso del paciente felino, el comportamiento y la exploración en casa o en la consulta suele ser totalmente diferente.

Un diagnóstico certero es fundamental para poder seleccionar el protocolo analgésico más adecuado para cada tipo de dolor (so- mático, neuropático, mixto). Siendo éste un punto débil y a tener en cuenta en el caso de encontrarnos con pacientes en los que el protocolo analgésico instaurado no esté cumpliendo las expectativas marcadas.

Respecto al tratamiento, los tiempos han cambiado enormemente. Hasta hace pocos años teníamos poco más que un antiinfla-matorio no esteroideo para el tratamiento del dolor crónico a largo plazo. Poco a poco va aumentando la evidencia respecto a estrategias de analgesia multimodal también en el dolor crónico y vamos generando más evidencia y de mayor calidad en cuanto al uso de nuevos adyuvantes. Por otro lado, este interés de propietarios y veterinarios en lo que se refiere a mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes y la enorme inversión en I+D por parte de los laboratorios, trae como resultado la aparición frecuente de nuevos productos cada vez más específicos para esta especie (vías de administración o palatabilidad muy importante) y con mayor perfil de seguridad.

Otro punto que ha evolucionado enormemente en los últimos años es la valoración de la importancia del tratamiento no farmacológico en lo que al dolor se refiere, mejorando de forma global el concepto de calidad de vida y siendo el gato la especie que más se ha aprovechado de este cambio, posiblemente por ser los grandes olvidados hasta hace no mucho.

Leer trabajo completo 👉🏼 aquí