Treinta colegiados visitan el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Saler
Treinta colegiados visitan el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Saler
Una veterinaria del centro aclaró el protocolo a seguir cuando un particular lleva algún animal silvestre a la clínica
El pasado 26 de junio el Colegio de Valencia (ICOVV) celebró la jornada técnica ‘La profesión veterinaria en la protección de la fauna silvestre’. La actividad congregó a 30 veterinarios en el Centro de Recuperación de Fauna ‘La Granja’ de El Saler (CRFLG) quienes, además de conocer de primera mano el trabajo que se realiza en estas instalaciones de la Generalitat, recibieron una charla sobre la forma de colaborar de este centro con las clínicas veterinarias de la provincia.
Este año se cumplirá 39 años desde que estas instalaciones abrieron sus puertas. Durante todo este tiempo este centro, dependiente del Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000 de la Dirección General de Medio Natural y Animal, ha ido ampliando sus instalaciones y sus esfuerzos para conseguir el objetivo de acoger, recuperar, rehabilitar y devolver al medio natural la mayor cantidad de animales que en él ingresan. Al mismo tiempo, se ha ido especializando y desarrollando diferentes líneas de trabajo con el fin de mejorar en el conocimiento y las acciones dirigidas a la conservación de la fauna amenazada de la Comunidad Valenciana.
La presentación realizada por Merche Masià Pascual, veterinaria del Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000 de la DG de Medio Natural y Animal, habló de la importancia del principio One health, más aún en este terreno, destacando la estrecha relación entre la salud humana, la salud animal y el equilibrio de los ecosistemas. Masià puso el acento en este sentido «en la crisis de biodiversidad» que sufren las sociedades occidentales como la valenciana, con miles de especies cuya existencia en nuestro ecosistema se ve amenaza en distinto grado, así como en el aumento de enfermedades emergentes. La degradación o eliminación de los hábitats naturales de estos animales -según alertó- favorece además que se generen espacios compartidos con las personas lo que, lógicamente, aumenta la probabilidad de aparición de nuevas zoonosis. La veterinaria también quiso destacar, por el contrario, el importante «cambio social que se está produciendo, con una ciudadanía cada vez más sensibilizada hacia la fauna silvestre». Esta mayor concienciación, a su vez, se traduce en que cada vez lleguen más animales salvajes no sólo a estos centros sino también a las propias clínicas veterinarias.
Para entender el concepto de conservación -según destacó- es muy importante saber diferenciar entre «individuo, población y especie porque que la conservación se legisla a nivel de especie, se gestiona a nivel de población y cuida a cada individuo clave cuando es necesario».
Acto seguido, la facultativa destacó las funciones básicas que se realizan en este tipo de centros:
- Recuperación: Centrada en la rehabilitación de fauna herida para devolverla al medio natural lo antes posible.
- Análisis forense sobre las causas de las dolencias e incidencias de los animales atendidos
- Apoyo en campo
- Cría en cautividad: En sus instalaciones, se desarrollan diferentes programas de cría en cautividad de especies amenazadas, para su posterior reintroducción y reforzamiento de sus poblaciones
- Actuar como ‘centinela sanitario’ para la detección y seguimiento de enfermedades animales y de zoonosis
- Gestión de especies invasoras
- Conservación e investigación: Se lleva a cabo el seguimiento de especies amenazadas en la Comunidad Valenciana, colaborando con otros organismos en el desarrollo de estrategias de conservación.
Protocolo en clínica
Ante el traslado de algún ejemplar de fauna silvestre a un centro veterinario, Masià Pascual planteó seguir un protocolo específico basado en 4 puntos:
- Triaje básico: Se recomienda, en su caso, realizar solo una estabilización mínima del animal tratando reducir su estrés cuanto sea posible. En este sentido, desaconsejó suministrar antibióticos pero sí abordar un posible tratamiento del dolor y fluidoterapia (solo en los casos en los que se determine que el animal está grave y lo necesite de manera urgente). Una vez superada esta primera etapa, el consejo siguiente es reducir al máximo el contacto humano desde el primer momento.
- Información al ciudadano: El veterinario deberá requerir al ciudadano sobre la localización exacta y las circunstancias concretas del hallazgo así como el tiempo transcurrido desde que se recogió al animal. En caso de que se produzca una llamada telefónica comunicando tal cosa, el veterinario debe dar instrucciones taxativas y advertir que no se le debe alimentar, ni siquiera darle agua ni menos aún medicamentos.
- Manejo provisional: El animal deberá alojarse en una caja de cartón a oscuras, a temperatura ambiente controlada. Deberá evitarse que el ejemplar socialice con personas y garantizarle un entorno de silencio y tranquilidad hasta que sea recogido
- Contactar con el CRF: Llamar al centro de recuperación de la provincia y seguir sus instrucciones para el traslado o derivación
Un 20% más de animales atendidos
Según los últimos datos suministrados por la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, durante el pasado año 2025, este centro registró un incremento de un 20,72 % en los animales atendidos por el mismo. Efectivamente, el CRFLG pasó de 7.611 ejemplares salvados en 2024 a 9.310 al siguiente año, lo que significa que 25 animales fueron tratados cada día en sus instalaciones. Este aumento se debió, fundamentalmente, a que entraron muchas crías de vencejos por la ola de calor que afectó a España y a parte de Europa.
Entre algunas de las medidas adoptadas por la Generalitat, se ha establecido que los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre, como el de `La Granja de El Saler´, se mantengan abiertos los 365 días del año y se amplíen las horas de atención al público.
Vías de acceso
Los animales llegan a este tipo de centros a través de diferentes vías. Los ciudadanos pueden llevarlos allí directamente o, si no es posible desplazarse, llamar para que se acuda a recoger al animal. En otros casos, son las propias autoridades quienes los trasladan, ya sea porque los han encontrado o porque otros ciudadanos se los han entregado; entre ellas se encuentran los agentes medioambientales dependientes de la Conselleria de Medio Ambiente, la Policía Local de algunos municipios y la Guardia Civil, generalmente a través del SEPRONA.
En los municipios que colaboran con la Generalitat y centralizan las recogidas, los ciudadanos pueden llevar los animales al retén de la Policía Local, que se encarga de avisar al centro para que la recogida se realice en menos de 24 horas. Además, en la provincia de Alicante también se colabora con algunas clínicas veterinarias concretas que actúan como puntos de recogida. Una vez en el centro, veterinarios y personal especializado revisan y curan a los animales y, cuando están preparados, los reintroducen en su hábitat natural.
La Conselleria ha remitido cartas a las alcaldías de los municipios de los que procede un mayor número de animales ingresados en los centros de recuperación, con el fin de solicitar su colaboración. En concreto, se plantea que, si el ayuntamiento está interesado en colaborar con la Generalitat, cuando un vecino contacte con el Centro de Recuperación de Fauna tras encontrar un animal, pueda ser derivado a un punto establecido para centralizar las recogidas.
Date de alta y recibe nuestro 👉🏼 Diario Digital AXÓN INFORMAVET ONE HEALTH
Date de alta y recibe nuestro 👉🏼 Boletín Digital de Foro Agro Ganadero
Noticias animales de compañía
Noticias animales de producción
Trabajos técnicos animales de producción
Trabajos técnicos animales de compañía
