Divertículo subaracnoideo en un gato diagnosticado por resonancia magnética de alto campo

Por Meana Pereira, J; Muñiz Naranjo, A; Salgüero Fernández R

INTRODUCCIÓN

Los divertículos subaracnoideos intradurales (SADs) son dilataciones focales del espacio subaracnoideo con líqui- do cefalorraquídeo (LCR) que pueden derivar en una mie- lopatía compresiva1.

Los SADs son poco comunes en perros y mucho menos frecuentes en gatos. Solo han sido descritos en la litera- tura 9 casos felinos, todos ellos en la zona toracolumbar excepto uno en descrito en la zona cervical2.

Se describe el primer caso de un gato diagnosticado por RM de alto campo con la presencia de un SAD a nivel lum- bar, en comparación con los estudios anteriores.

 

Descripción del caso clínico

Un gato de 4 años, macho castrado, común europeo se presentó a la consulta con debilidad progresiva de los miembros pélvicos de dos semanas de duración. Había historia previa de un traumatismo en la zona toraco-abdominal un año antes.

El examen físico general fue normal. El examen neurológico mostró una disminución bilateral de la propiocepción en las extremidades pélvicas, reflejos medulares normales, nociocepción conservada y buen tono muscular. La localización neuro-anatómica fue en el segmento T3-L3.

Se realizó una RM (1.5T) bajo anestesia general en la que se observó una dilatación marcada del espacio subaracnoideo a nivel de L2-L3 con contusión intramedular secundaria. El análisis de LCR fue normal.

Se trató quirúrgicamente mediante una laminectomía dorsal y marsupialización del quiste. El mismo día ya se encontraba ambulatorio y el examen neurológico había

mejorado. Cuatro meses tras el tratamiento, no se observó recidiva de los déficits.

 

Discusión

Las diferentes etiologías de SADs incluyen tanto causas congénitas como hereditarias. En gatos, 8 de los 9 casos descritos tienen evidencia de enfermedades neurológicas previas o concomitantes, en nuestro caso se sospecha que fue secundario a un traumatismo.

El único signo clínico que pudo observarse fue la ataxia propioceptiva. Aunque en la bibliografía se describen otros como hipertermia, hiperestesia, incontinencia fecal y urinaria3, que en este caso estaban ausentes.

Previamente, los SADs han sido descritos principalmente en la región torácica y diagnosticados por mielografía, TC con mielografía o RM de bajo campo. En el caso descrito, el diagnóstico se obtuvo gracias a la utilización de RM de alto campo, lo cual mejora la calidad de las imágenes al dar una mayor resolución en comparación con las de bajo campo, permitiendo una mejor evaluación de las estructuras y la posibilidad de diagnosticar posibles enfermedades concurrentes.

El único tratamiento curativo es el quirúrgico, que fue el de elección en nuestro caso. Sin embargo, se han descrito casos de recidivas en los que una segunda cirugía fue necesaria4. Nuestro paciente lleva 4 meses de evolución y a día de hoy no ha sido necesaria la reintervención, aunque en estos casos las recidivas se suelen producirse después de varios meses.

 

Conclusiones

Este es el primer caso descrito de un SAD diagnosticado por RM de alto campo en un gato en la zona lumbar. Se recomienda incluir en los diagnósticos diferenciales los SAD en aquellos pacientes con paraparesia e historia traumática.

 

Bibliografía

1. da Costa RC, Cook LB. Cystic Abnormalities of the Spinal Cord and Vertebral Column. Vet Clin North Am – Small Anim Pract. 2016;46:277-93.

2. Adams RJ, Garosi L, Matiasek K, Lowriw M. Acquired cervical spinal arachnoid diverticulum in a cat. J Smal Anim Pract. 2015;56:285-8.

3. Mauler DA, De Decker S, De Risio L, Volk HA, Dennis R, Gielen I, et al. Spinal Arachnoid Diverticula: Outcome in 96 Medically or surgically Treated Dogs. J Vet Intern Med. 2017;31:849-53.

4. Alcoverro e, McConnel JF, Sanchez-Masian D, De Risio, De Decker S, Gonçalves R. Late-onset recurrence of neurological deficits after surgery for spinal arachnoid diverticula. Vet Rec. 2018;182:380.

 

Publicado en la revista Centro veterinario