Diabetes Mellitus

Diabetes Mellitus

La diabetes mellitus se caracteriza por un aumento de la concentración de glucosa en sangre causado por un déficit total o parcial de insulina. La enfermedad se produce porque se altera la secreción de insulina, o bien, porque aunque haya hormona ésta no actúa correctamente (la obesidad puede dar lugar a insulinoresistencia, sobre todo en gatos, que revierte cuando el animal adelgaza).

Los carbohidratos, y en especial la glucosa, son una fuente importante de energía. Los niveles de glucosa sanguínea (glucemia) se deben mantener para permitir el metabolismo de los tejidos; especialmente dependientes son el cerebro, los glóbulos rojos o hematíes, la médula renal, el cristalino y la córnea del ojo y los testículos. Los niveles de glucosa en sangre en ayunas son de 70-120 mg/dl.

La regulación de la glucemia se encuentra principalmente bajo control hormonal, siendo la insulina y el glucagón las principales hormonas responsables. La elevación de la glucemia (hiperglucemia) tras la ingestión de alimentos causa, de inmediato, un aumento de la secreción pancreática de insulina e inhibe la secreción de glucagón. La insulina es una hormona favorecedora del almacenamiento de la energía que actúa estimulando la captación y el metabolismo de la glucosa. La disminución de la glucosa en sangre (hipoglucemia) inhibe la secreción de insulina y aumenta la de glucagón, cuya acción es opuesta a la de la insulina, ya que actúa movilizando las reservas de glucosa. Cuando se valora la glucemia hemos de tener presente que el animal debe haber permanecido en ayunas 24 horas (con 12h sería suficiente y en caso de dudas siempre se puede mirar la fructosamina o repetir la glucosa a lo largo de varios días) y que el estrés puede elevar los valores de glucosa en sangre, especialmente en gatos donde los valores se pueden triplicar y llegar a 400mg/dl.

La diabetes mellitus se caracteriza por un aumento de la concentración de glucosa en sangre causado por un déficit total o parcial de insulina. La enfermedad se produce porque se altera la secreción de insulina, o bien, porque aunque haya hormona ésta no actúa correctamente (la obesidad puede dar lugar a insulinoresistencia, sobre todo en gatos, que revierte cuando el animal adelgaza). Cuando falta esta hormona se produce un aumento del nivel de glucosa en la sangre, cuando se supera el umbral renal se comienza a eliminar por la orina (glucosuria) lo que genera una poliuria osmótica y una polidipsia compensadora. Además los tejidos no pueden utilizar correctamente la glucosa, lo que provoca una pérdida importante de peso y polifagia. 

El tratamiento de la diabetes debe instaurarse inmediatamente tras el diagnóstico: las claves del mismo son la administración de insulina y una dieta apropiada.

Tipos de diabetes 

En el desarrollo de la enfermedad intervienen factores primarios que pueden afectar al páncreas, y otros secundarios como son los niveles de progesterona y corticoides en sangre, que producen una resistencia a la acción de la insulina. Cuando hablamos de diabetes primaria podemos clasificarla en diabetes tipo I y diabetes tipo II.

Cuando la diabetes no se controla bien, los animales pueden presentar alguna o varias de las complicaciones que aparecen en pacientes diabéticos: cataratas (muy frecuentes en los perros y raras en los gatos), problemas neurológicos, lipidosis hepática (frecuente en gatos) o cetoacidosis diabética, etc. La cetoacidosis se produce cuando un animal empieza a utilizar los depósitos grasos para conseguir energía, entonces se acumulan cuerpos cetónicos en sangre, productos del metabolismo de los lípidos, lo que origina problemas de deshidratación, letargia, debilidad, estupor, coma…

Insulinodependiente o diabetes tipo I

Se produce por la destrucción o pérdida de las células pancreáticas y es más frecuente en perros, sobre todo en hembras.

No insulinodependiente o diabetes tipo II

Se caracteriza por la resistencia a la insulina y es más frecuente en gatos machos, adultos y obesos.

Síntomas de la diabetes

La poliuria, polidipsia, polifagia y la pérdida de peso son los cuatro síntomas típicos de la diabetes

Los términos polidipsia y poliuria son empleados cuando la cantidad de agua que se ingiere y la orina que se produce es mayor de lo normal. Definimos polidipsia como el consumo de agua mayor de 100 ml/ Kg/ día; poliuria es la producción de orina mayor de 50 ml/ Kg/ día. Lo normal es que detectemos que nuestra mascota orina más cantidad, más veces o en lugares inapropiados. En los gatos a veces resulta difícil apreciar que beben más agua de lo habitual. Sin embargo, la polidipsia/poliuria es una situación muy inespecífica que puede aparecer en numerosas enfermedades endocrinas y también es común en otro tipo de procesos como la insuficiencia renal crónica, la insuficiencia hepática, la piómetra, las infecciones renales, etc.

Se define el término polifagia como el aumento anormal de la necesidad de comer.